Nuestro Señor Jesucristo es nuestra meta final y tenemos que pedirle a él que nos de toda fuerza, recordemos que el que persevarare asta el fin será salvo.
Este es un buen tema donde Dios nos compara como atletas para llegar a la meta final, de ninguna manera tenemos que detenernos para alcanzar La Corona Incorruptible. Que este tema sea de Edificacion. Bendiciones.!!



